Dando gracias en todo
Abril 29, 2008
Lectura Central:
“Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.” (San Juan 11:41 y 42).
Esta es la historia conocida por todos nosotros acerca de la muerte y resurrección de Lázaro, el amigo de Jesús.
Lázaro enfermó y murió. Cuando Jesús llegó a su tumba, ya hacía cuatro días que estaba muerto y su cuerpo estaba pudriéndose. Sin embargo, Jesús sabiendo el poder de Dios que actuaba a través de Él, hizo quitar la piedra de la entrada de la tumba de Lázaro.
El hombre no se da cuenta, pero está muerto: “Porque la paga del pecado es muerte,...” (Romanos 6:23).
Pero hoy hay una buena noticia. Evangelio significa Buena Noticia. Y este es el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo: Que el Hijo de Dios vino a darnos vida y vida en abundancia: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Romanos 6:23). “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,” (Efesios 2:1). “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),” (Efesios 2:4 y 5).
Pero, ¿Cuál ha sido su forma de darnos vida? ¿Se podía arreglar una vida tan destruida por la corrupción del pecado y de la muerte? Ciertamente, nuestra vieja vida no se podía reparar. Por eso nuestro viejo hombre ha sido crucificado juntamente con Cristo en la Cruz del Calvario, y Él nos ha hecho nacer de nuevo. Este nuevo nacimiento es el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Nacer a una nueva vida, con una nueva naturaleza sin inclinación al pecado y en comunión con Dios, haciendo Su perfecta voluntad.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2° Corintios 5:17.
Este es el camino que hemos empezado a transitar: Hacer morir al viejo hombre en nosotros, la vieja naturaleza, y rendir cada área de nuestra vida al Señor, para que “venga el reino de Dios” a nuestra vida: “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;” (Filipenses 1:6).
Dice el pasaje que leímos:
“Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.”
Gracias porque donde el diablo puso muerte, por tu infinita gracia ahora hay vida.
Jesús sabía que el Padre siempre lo oía, sin embargo dio gracias.
Jesús no se olvidó de dar gracias al Padre, aunque sabía que era el Hijo de Dios y que Dios siempre lo oye. Sin embargo daba gracias.
Este es mi mensaje de esta mañana:
DIOS NOS HA DADO UNA NUEVA VIDA EN CRISTO JESÚS. ¿HEMOS DADO GRACIAS A DIOS POR ESA NUEVA VIDA?
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” (1° Tesalonicenses 5:18). “dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” (Efesios 5:20).
¿Podemos hoy decir como dijo Jesús: “Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes.”
“Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.” (San Juan 11:41 y 42).
Esta es la historia conocida por todos nosotros acerca de la muerte y resurrección de Lázaro, el amigo de Jesús.
Lázaro enfermó y murió. Cuando Jesús llegó a su tumba, ya hacía cuatro días que estaba muerto y su cuerpo estaba pudriéndose. Sin embargo, Jesús sabiendo el poder de Dios que actuaba a través de Él, hizo quitar la piedra de la entrada de la tumba de Lázaro.
El hombre no se da cuenta, pero está muerto: “Porque la paga del pecado es muerte,...” (Romanos 6:23).
Pero hoy hay una buena noticia. Evangelio significa Buena Noticia. Y este es el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo: Que el Hijo de Dios vino a darnos vida y vida en abundancia: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Romanos 6:23). “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,” (Efesios 2:1). “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),” (Efesios 2:4 y 5).
Pero, ¿Cuál ha sido su forma de darnos vida? ¿Se podía arreglar una vida tan destruida por la corrupción del pecado y de la muerte? Ciertamente, nuestra vieja vida no se podía reparar. Por eso nuestro viejo hombre ha sido crucificado juntamente con Cristo en la Cruz del Calvario, y Él nos ha hecho nacer de nuevo. Este nuevo nacimiento es el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Nacer a una nueva vida, con una nueva naturaleza sin inclinación al pecado y en comunión con Dios, haciendo Su perfecta voluntad.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2° Corintios 5:17.
Este es el camino que hemos empezado a transitar: Hacer morir al viejo hombre en nosotros, la vieja naturaleza, y rendir cada área de nuestra vida al Señor, para que “venga el reino de Dios” a nuestra vida: “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;” (Filipenses 1:6).
Dice el pasaje que leímos:
“Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.”
Gracias porque donde el diablo puso muerte, por tu infinita gracia ahora hay vida.
Jesús sabía que el Padre siempre lo oía, sin embargo dio gracias.
Jesús no se olvidó de dar gracias al Padre, aunque sabía que era el Hijo de Dios y que Dios siempre lo oye. Sin embargo daba gracias.
Este es mi mensaje de esta mañana:
DIOS NOS HA DADO UNA NUEVA VIDA EN CRISTO JESÚS. ¿HEMOS DADO GRACIAS A DIOS POR ESA NUEVA VIDA?
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” (1° Tesalonicenses 5:18). “dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” (Efesios 5:20).
¿Podemos hoy decir como dijo Jesús: “Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes.”
Continúa leyendo en la fuente original:
»» http://horaciojcornelli.blogspot.com/
Comments
Got something to say?
